Con alegría y gratitud, la Región Norte celebró en Chihuahua el XXV Encuentro Amigos de Dios, una experiencia que durante más de dos décadas ha reunido a laicos comprometidos con el carisma cazariano.
Este jubileo de plata representó mucho más que una celebración: fue una oportunidad para renovar la vocación de servicio, fortalecer la comunión y volver a escuchar el llamado » a nacer de nuevo» desde la fe y el encuentro con Dios.
- Propósito del Encuentro -
Durante estos días, los participantes fueron invitados a profundizar su relación con Dios, fortalecer la fraternidad y renovar su compromiso de vivir el Evangelio desde el carisma cazariano.
Fortalecer la fe
Profundizar la experiencia personal de encuentro con Dios y su Palabra.
Vivir la fraternidad
Compartir la alegría de caminar juntos como comunidad inspirada en el carisma cazariano.
Renovar el compromiso
Reavivar la vocación de servicio en la familia, la Iglesia y la sociedad.
Crecer en el carisma
Conocer, valorar y proyectar la espiritualidad heredada por Mons. José María Cázares.
- Así se vivió nuestro encuentro-
Tres días de oración, formación, convivencia y celebración permitieron renovar la experiencia de fe y fortalecer los lazos de fraternidad y agradecer el camino recorrido como de Amigos de Dios.
Acogidos como familia
Desde los primeros momentos, la acogida fraterna permitió que cada participante se sintiera parte de una misma familia.
Memoria agradecida
Al volver la mirada al camino recorrido, renovamos la gratitud por la obra que Dios ha realizado en tantas vidas durante estos veinticinco años.
Encuentro con Dios
Momentos de oración profunda ante el Santísimo fueron el corazón del encuentro
¿Qué fue pasando por mi mente y corazón?
¿Qué creo que me quiso decir Dios?
La fraternidad se hace vida
Compartir los alimentos, las dinámicas y los espacios de convivencia permitió fortalecer la amistad y los lazos de fraternidad entre los participantes.
De la mano de José María Cázares
El encuentro fortaleció la identidad cazariana de los participantes, renovando el compromiso de servir especialmente a los más necesitados, mediante acciones concretas de cercanía, escucha y acompañamiento
MIRANDO AL FUTURO
El camino continúa
Veinticinco años después, la experiencia sigue transformando vidas y fortaleciendo la fraternidad entre quienes desean caminar tras las huellas de Jesús desde el carisma cazariano
«Procuren aumentar sin término el número de los Amigos de Dios»